El Futuro de las Islas
La última parte del recorrido comienza en el Parque Artesanal, y está dedicada al corazón de nuestro propósito: los niños y adolescentes de Galápagos.
Ellos correrán con la ilusión de aprender, de crecer, de superar límites y de sentir que son parte de algo mucho más grande que una carrera: un movimiento de amor por su tierra. En cada paso nos recordarán que el deporte es semilla de futuro.
Que correr no solo fortalece el cuerpo, sino también el espíritu. Que en sus zancadas vibra la promesa de convertirse en los próximos guardianes de la Isla Encantada, llevando consigo el compromiso de protegerla y honrarla.
La energía de estos jóvenes contagiará a todos los corredores. Padres, familias, locales y visitantes se inspirarán al verlos correr con esperanza y determinación. Porque este tramo no es solo una distancia: es un símbolo vivo de que el futuro se construye hoy, con cada paso, con cada sonrisa, con cada sueño que empieza a correr. La llegada a Puerto Ayora será una fiesta de comunidad y esperanza.
Rodeados del mar, los barcos y la emoción de un pueblo que celebra unido, todos cruzaremos la meta recordando que el mañana de Galápagos empieza en los pies de sus hijos.
✨ “Cada zancada de un niño hoy es una promesa de que mañana Galápagos seguirá siendo el paraíso que todos soñamos.”